El momento más especial, tú llegada y la suya para conocerte. Sin duda uno de los más emotivos de mi vida y una cámara, la mas sensible que conozco para plasmar esos instantes y no dejar que se olviden jamás.
Capturando el momento
Conocí a Eva Gascón cuando las dos éramos unas madres primerizas en clases de estimulación temprana para nuestras niñas. Fue de las primeras madres que conocí. Y rápidamente hicimos buenas migas.
Desde que supe que estaba embarazada supe que quería contar con Eva para retratar mi maternidad. Sus fotos de partos son increíbles, pero yo no pude hacerlo. Creo que si ademas de mi madre (por ser médico) y mi marido le digo a mi ginecólogo que también quiero tener un reportaje fotográfico me hubiera mandado a la porra.
Así que tuve que elegir, y opte por guardar la primera impresión de sus hermanos. La emoción, la ternura, el AMOR en mayusculas.


Eva llegó antes que ellos, y aprovechó para retratarnos a nosotros. No habían pasado ni 24 horas y ahí estábamos, conociéndonos, oliéndonos. disfrutándonos.

Las otras fotos que tengo del hospital, no superan la docena y por lo general son selfies con el móvil. Demasiadas cosas de las que estar pendiente como para andar haciendo fotos. En esta ocasión nos olvidamos por completo del teléfono o de la cámara, y cuando abrieron la puerta pude centrar toda mi atención en ellos.
Óliver desde el primer momento quiso abrazar a su hermano, sólo tenía ojos para él. A diferencia de lo que me habían contado, que querría estar conmigo y estaría mimoso, se moría de ganas por conocer a su nuevo compañero.

Catalina de repente parecía tan mayor, tan responsable. Dónde había quedado mi niña chiquitita. Tristán me recordaba a ella, los mismos ojos, la fiel fina la naricilla… Pero ella había crecido y estaba orgullosa de ser mayor, hermana mayor.

Sé que no voy a olvidar este momento, pero también sé la importancia de las imágenes. Me aterra la facilidad para perder recuerdos, como mi mente perezosa no quiere hacer el esfuerzo de guardarlos todos y tira por la borda momentos que han sido mágicos sin ni siquiera preguntar.
Gracias a las fotografía puedo volver a construir historias y luchar contra el olvido.

Papá también estaba allí, y sin la cámara o el móvil, siendo participe de todo, disfrutando del instante.
Nos retrató a nosotros, como padres, como familia. Montones de fotos entre las que me es difícil elegir una. Sé que ha sido la sesión más emotiva que he tenido, y las fotos más bonitas que seguramente tendré.

¿Cómo fue el momento de conocer al nuevo hermanito? ¿Capturaste el instante? ¿Si volvieras atrás qué cambiarías? ¿Contratarías un fotógrafo para retratar tu parto?





que fotos tan bonitas!!
Mileva vuelvo una y otra vez a leer el post porque para mi es muy emocionante no solo hacer este tipo de sesiones sino ver el alcance que tiene en las familias. Creo que has puesto en valor todas aquellas cosas por las que decidí dedicarme a esto:
Momentos de disfrute auténticos en familia en los que ellos estén centrados en lo importante mientras que yo recojo memorias de las que puedan disfrutar los padres y más tarde los hijos.
Gracias por disfrutar la maternidad como lo haces y dejarme ser testigo de ello.
Hola!!!
Sigo tu blog desde el principio, yo tengo 2 hijos y recuerdo especialmente el día en el que se conocieron, el gesto y la carita del mayor viendo a su hermanita, como si fuera hoy!! Por desgracia no tengo fotos de ese momento, quizá por eso mi cabeza se esfuerza en mantener y no borrar ese recuerdo. Me has dado mucha envidia sana con tu post. Enhorabuena por tu preciosa familia. Besos.
Enhorabuena por tu post, me ha emocionado muchísimo!
Mile, son preciosas. Preciosas de verdad. Estáis radiantes.
Un beso grande, ¡grande!